Salud del Bulldog francés

Cuando decidimos añadir un Bulldog francés a nuestra familia es recomendable adquirirlo en un criadero que nos dé confianza aunque nos salga más caro. Debido a la gran popularidad que han alcanzado los bulldogs franceses en los últimos años su cría se ha multiplicado y esto suele ir contra la calidad. Existen criadores que tienen buenas líneas de cría y que hacen un buen trabajo, pero también podemos encontrar bulldogs franceses de dudosa procedencia, normalmente por un precio más barato pero que nos pueden acabar saliendo más caros en forma de gastos veterinarios y también de sufrimiento, al ver que nuestra mascota, a la que tanto queremos, tiene problemas de salud que deterioran su calidad de vida.

 

También hay que decir que nuestros cuidados son muy importantes y que si lo hacemos adecuadamente podremos prevenir problemas de salud en nuestro perrito. Aunque existen problemas de salud a los que el Bulldog francés tiene cierta propensión, es una raza que puede vivir muchos años con calidad de vida, y para ello es fundamental, como decíamos antes, tener un perro que proceda de una buena línea de cría, de la que hayan sido eliminados los ejemplares con problemas. Aún así hay ciertas dolencias a las que la raza Bulldog francés es propensa. Veamos algunos de ellos:

 

–          Síndrome braquiocefálico: Afecta a las razas braquiocefálicas, es decir, aquellas que tienen el hocico achatado, muy corto en relación con su cráneo, como son, además del Bulldog francés, el Bulldog inglés, Shih Tzu, Boxer, o el Carlino. Esta peculiaridad se produce porque los huesos del cráneo y el hocico están muy comprimidos y las paredes de la nariz y la tráquea estrechas, dificultando la entrada de aire a los pulmones. Esto produce problemas respiratorios, tos, estornudos, respiración ruidosa, ronquidos, inquietud y baja tolerancia al esfuerzo y al estrés. Estos perros se fatigan demasiado en su vida cotidiana y el propio hecho de ver limitada su capacidad de respiración también les produce estrés, ya que les cuesta mucho moverse, a veces incluso de paseo, teniendo sensación de ahogo.

 

–          Pueden tener problemas en los ojos, como un desarrollo anormal de los párpados, glaucoma o cataratas, normalmente en la vejez.

 

–          El Bulldog francés es condrodistrófico, es decir, que tiene un desarrollo óseo particular, con las extremidades largas y las vértebras cortas. Esto puede hacer que haya perros más cortos de lo normal lo cual suele acarrear problemas de movimiento. Cuanto más corta sea la espalda peor, ya que el perro tendrá más dificultad para el movimiento y se acentuarán los problemas respiratorios por el estrechamiento de la caja torácica.

 

–          Dermatitis atópica, que produce enrojecimiento de la piel y picores en la zona afectada. Normalmente causada por una alergia. Debemos tratar de identificar el alérgeno para evitarlo.

 

–          El Bulldog francés es propenso a las infecciones en los oídos, ya que los tiene salidos y puede entrarle suciedad fácilmente.

 

–          También puede haber problemas relacionados con parásitos internos que pueden provocar trastornos digestivos, úlcera o pérdidas de sangre, por lo que habrá que tener cuidado, especialmente en los primeros meses, de qué hace el perro al salir a la calle; cuidado con hierba que pueda contener productos tóxicos.

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