Perros: algunos consejos para el verano

En esta época de calor es normal salir más y disfrutar al aire libre; es buen momento para aprovechar y divertirnos con nuestras mascotas. Pero a la hora de exponernos al Sol debemos tomar ciertas precauciones, especialmente si vivimos en sitios muy cálidos.

 

Hay razas de perros que no necesitan protegerse del Sol más allá de lo que dicta el sentido común, porque tienen mucho pelo, éste es grueso, o su piel  es oscura; pero existen otras razas que son más sensibles a las exposiciones prolongadas a los rayos del Sol. Debemos tener más cuidado si nuestro perro no tiene pelo, si lo tiene muy fino, si su piel es clara o, evidentemente, si es albino.

 

También debemos tener más precaución si nuestro perro es aún un cachorrito o si es ya viejo, ya que en estos casos son más sensibles a las temperaturas extremas. Tampoco debe abusar del Sol veraniego una perrita que esté preñada. Tenemos que conocer cómo es la piel de nuestro perro, fijarnos si tienen la piel clara y qué partes tiene sin cubrir de pelo, o si el pelaje es muy fino, en cuyo caso no les protegerá demasiado.

 

Existen en el mercado cremas protectoras solares para perros, aunque nos suene extraño, y cada vez son más los dueños que las aplican a sus perritos en estas fechas para evitar que éstos se quemen y puedan sufrir las consecuencias.

 

Podemos consultar al veterinario para ver si cree que nuestra mascota necesita protección solar. En caso de que sea así debemos ponerle la crema solamente en las zonas donde la piel queda expuesta, sin pelo que la proteja, y tener cuidado si nuestro perro tiene la trufa (nariz) despigmentada, ya que será sensible de quemarse. También hay que tener en cuenta otras zonas clásicas para proteger como el abdomen, las orejas o el hocico.

 

 

perros en la playa

 

 

Es aconsejable que la crema elegida no tenga fragancia ya que en ese caso será muy atractiva para el perro y tratará de lamerse las zonas impregnadas de protector, cosa que debemos evitar. Un formato práctico es el aerosol, con el que podemos rociar cómodamente a nuestro perro.

 

En cuanto al factor de protección lo ideal es consultarlo con nuestro veterinario o con un especialista si lo compramos en tienda, ya que ellos nos podrán asesorar dependiendo del tipo de piel de nuestro perro. De todos modos recomendamos leer atentamente las indicaciones del producto que vayamos a adquirir para asegurarnos de que es lo que necesitamos.

 

Si nuestra mascota se ha expuesto a los rayos solares durante largo tiempo y se ha quemado podemos usar cremas tipo “aftersun”, que también las hay para perros y ayudarán a aliviarle. También podemos aplicarle en este caso una crema hidratante. Pero nunca debemos aplicarla antes de la exposición, es decir, nunca debemos ponerle crema hidratante como si fuera protector solar, pues el efecto será negativo.

 

Las zonas cubiertas de pelo (a no ser que éste sea extremadamente fino) no necesitan protección solar, solo aquellas sin pelo. Para ver si un producto es adecuado para nuestro perro podemos probar a echarle un poquito de crema sobre una pequeña parte del cuerpo para ver si se produce algún tipo de reacción adversa, como erupciones o picor.

 

Otro elemento que puede ayudar a prevenir los efectos nocivos del Sol en nuestra mascota es el uso de ropa de protección, con tejidos que transpiren y protejan como la licra. Si nuestro perro tiene alguna zona de piel al descubierto normalmente, o por alguna situación especial (como una cicatriz de una operación reciente) debemos protegerla, sea con crema, sea con ropa protectora.

 

Un último consejo que debemos tener siempre en cuenta es hidratar constantemente a nuestro perro, en especial si estamos al Sol. Hay que estar atentos a que no les falte agua que beber o pueden sufrir alguna consecuencia desagradable, como deshidratación o golpe de calor.

 

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