Garrapatas

Las garrapatas son pequeños arácnidos que se alimentan de sangre. Al igual que las pulgas, aparecen con fuerza al llegar el buen tiempo, aunque podemos encontrarlas durante todo el año. Normalmente viven en la hierba, donde esperan a que pase un animal al que adherirse para fijarse a él y chuparle la sangre. También pueden parasitar a seres humanos y en ocasiones transmitir enfermedades con su picadura, como la enfermedad de Lyme, aunque esto ocurre rara vez.

 

En principio son oscuras y pequeñas, aunque se aprecian sin problemas a simple vista; una vez que llegan al cuerpo del perro se adhieren a éste con su boca y se quedan en ese lugar chupando sangre hasta que se llenan, lo cual puede tardar unos días. Durante este periodo crecen varias veces su tamaño y se vuelven de color claro. Normalmente se enganchan al perro en zonas como las orejas, el cuello, en la unión de las patas con el cuerpo, bajo la cola o cerca de las uñas. Finalmente cuando no les cabe más sangre, se sueltan del perro.

 

Es importante revisar el cuerpo de nuestra mascota en busca de estos parásitos, sobre todo tras haber estado en lugares en que pudiera haber garrapatas. Al llegar la primavera debemos poner especial atención en chequear a nuestro perrito, pues las garrapatas podrían aparecer y darnos algún disgusto. Según la raza de nuestro perro será más fácil o más difícil encontrar garrapatas: por ejemplo, si tenemos un perro pequeño y de pelo corto, lo revisaremos con menos esfuerzo que si tenemos un perro grande y de pelo largo. Podemos empezar por la cabeza, palpando con suavidad, usando los dedos como si fueran los dientes de un peine, e ir bajando; debemos buscar bien por las zonas mencionadas anteriormente, ya que las garrapatas tienden a instalarse en alguna de ellas.

 

Durante el verano podemos ponerle al perro un collar anti pulgas y garrapatas que ayudará a que estos molestos parásitos se mantengan lejos. También podemos pasarle un peine anti pulgas, pero con cuidado si encontramos algún pequeño bulto, ya que no hay que pasarlo por donde encontremos una garrapata.

 

Si encontramos alguna garrapata en la piel de nuestro perro debemos retirarla cuidadosamente. Nunca hay que aplastarla o tratar de matarla estando adherida al perro; tampoco es bueno aplicar ningún producto para que la garrapata se suelte sola. Lo ideal es usar unas pinzas finas y tratar de de coger a la garrapata lo más cerca posible de la piel del perro, por una especie de pico que tienen; hay que agarrarla de ahí y empezar a tirar suavemente hacia afuera, despacio y con mucho cuidado, nunca con brusquedad. Se puede girar con suavidad en el sentido contrario a las agujas del reloj para ayudarnos a sacarla. Debemos seguir tirando, cada vez con un poco más de fuerza, a veces podemos estar así casi un minuto pues no hay que precipitarse, ya que de esta forma es como conseguiremos que no quede ninguna parte de la garrapata en el perro. Cuando al fin conseguimos extraerla debemos eliminarla (por ejemplo echándola en alcohol), y revisar la zona en la que estaba por si ha quedado algún resto, aunque normalmente el cuerpo del animal se encargará de expulsarlo. Se aconseja usar algún producto para desinfectar dicha zona, y así nuestro perrito estará libre de estos molestos parásitos externos y por tanto más feliz.

 

perro feliz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *